Efecto flor de loto

Seguro que has oido hablar del famoso efecto flor de loto. Son muchos los productos que existen en el mercado, tal que productos de limpieza, pinturas, barnices, etc que dicen que consiguen este efecto en las superficies que recubren….pero, ¿sabes lo que es? Normalmente solemos utilizar este término para describir a los materiales o superficies que repelen sin contemplación cualquier vestigio de agua que las toque, obligando a sus gotas a adoptar la forma esférica más perfecta posible, lo que hace que minimicen el contacto con la superficie.
Este término proviene como tantos otros de la observación de la naturaleza, que tantas ideas nos da a los cientificos para nuevos desarrollos. Nuestro compañero el Buho gris nos lo explica claramente el origen:
Están censadas más de 200 especies de plantas que presentan en sus hojas un carácter superhidrofóbico, entre ellas la flor de Loto (Nymphaea caerulea). Como consecuencia de ello, el agua de lluvia adopta la forma de gotas esféricas casi perfectas sobre sus hojas, lo que hace que, con una ligera inclinación de éstas, las gotas rueden hasta caer al vacío, arrastrando en su trayectoria pequeñas partículas de suciedad que pueda haber acumulado la hoja. La naturaleza superhidrofóbica de la superficie de esas hojas genera así un efecto autolimpiable de las mismas.

A finales de los años 90 pudo comprobarse que esa naturaleza superhidrofóbica de las hojas de muchas plantas estaba ligada a una morfología superficial micro o nanoestructurada y es esa complicada textura que exhiben lo que obliga a la gota a adoptar esa estructura cuasiesférica. La importancia del efecto fue palpable inmediatamente, tanto es así que los biólogos Neinhaus y Barthlott intuyeron enseguida que mimetizar esa característica de la naturaleza podría ser la vía de materiales autolimpiables de interesantes aplicaciones en muchos ámbitos. Y, por si las moscas, patentaron la idea bajo la denominación “Lotus- Effect” (Eur. Pat., EP 0772514, 1998).

El desarrollo de la nanotecnología ha abierto muchos caminos para el desarrollo de materiales que sean capaces de dar este efecto. Son muchas las nanopartículas como nanopartículas de arcilla, sílice, óxido de titanio o nanotubos de carbono que están siendo estudiadas para dar este efecto en superficies o materiales incluso hidrofílicos. También, se han bombardeado sus superficies con plasmas adecuados.

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